Big Metra revela detalles sobre inicios de su carrera en entrevista con Making El De La Batuta

Los veloces versos de Big Metra marcaron hito al final de la saga NX abriendo paso a nuevas tendencias en el diseño de coreografías de futuras versiones de Pump It Up. Esta hazaña, con tan solo dos temas musicales en el simulador de baile coreano, es tan solo uno de los logros ligados a la carrera musical del ahora uno de los máximos exponentes del hip-hip mexicano.

En la primera entrega de la serie de podcasts del rapero Making El De La Batuta”, Óscar Castro Flores, mejor conocido como Big Metra, compartió una entrevista con su compañero de sello Morfo 30-30 en torno a su historia dentro del mundo de la música urbana en Latinoamérica, resaltando a su infancia como época clave para fijar el curso tomaría su carrera que le conduciría al éxito con el grupo Petate Funky.

Los inicios de intérprete de “Trato de no trabarme” en el rap se remontan a finales los años 80 en California, Estados Unidos con alrededor de tan solo siete años años de edad. “Estaba el rap a todo lo que daba a finales de los 80 […] todos los comerciales de hamburguesas, los comerciales de refrescos, todo era rapeado”, señaló.

Su fascinación por el género sucedió gracias a unos vecinos de color que practicaban rap y baile hip-hop en un establecimiento del barrio en que vivía. Sin embargo, en su primera aproximación a este vasto universo musical se topó con las usuales barreras raciales de la época. “Esto es de nosotros los morenos; ustedes los latinos no pueden hacer eso”, rememoró Castro su respuesta durante la entrevista.

Sin entender aun el trasfondo racial y al no ser conocidos artistas de rap en español en el área como Vico C, el joven Óscar concibió en su mente la idea de que esto se debía al idioma. En compañía de uno de sus primos, comenzó crear sus propias rimas en español tan solo para percatarse de que el idioma no era problema en absoluto, haciendo sus pininos a partir de los ocho años.

En torno a su actual seudónimo, Castro aclara que la elección de “Big Metra” se debe a la unión de “Big B”, bajo el cual se presentaba durante su época con Petate Funky, y otro momento particular de su infancia: “cantaba yo en unas tardeadas y un amigo me presentaba y decía ‘les voy a presentar a la metralleta humana’, […] yo tenía once o doce años.”

Su estancia en Estados Unidos le brindó a Castro la experiencia de estar en contacto cercano con las vertientes tanto West Coast como East Coast del rap estadounidense, mismas que señala como parte de sus influencias desde inicios de su carrera. Sin embargo, el año de 1992 sería el punto crucial que definiría para siempre la identidad del artista, pues gracias al lanzamiento del primer álbum del ahora mítico emcee Twista, ‘Runnin’ Off At Da Mouth’, se decantaría por la tendencia por empleo de métricas veloces, introducida a la industria del rap a finales de los 80s.

Por otra parte, en 1994 un cambio de residencia a Puerto Rico enriquecería su panorama musical al estar en contacto con la música de reggaetón de artistas The Noise y Don Chezina, quienes también recogían las métricas veloces, reforzando el estilo de Castro mientras al aventurarse dentro de la escena underground de la música urbana.

Hablando en torno a México, relató sobre su llegada en el año de 1990 y sus altas expectativas hacia la escena del rap mexicano, además de su reacción al descubrir que el desarrollo del género en el país era realmente escaso. “Nada más estaba Caló en ese tiempo […]; yo pensé que rapeaban aquí… pues cuando yo escucho Caló, yo ya tenía una dinámica distinta”, refirió contrastando contra  la amplia gama de rap presente en el país vecino.

Su experiencia al entrar en contacto con tierras mexicanas llevó a Castro a adaptar sus talentos a su nuevo modo de vida, cambiando el inglés y el spanglish por la rima 100% en español, alejándose de los temas comunes del hip-hop chicano de la época como el racismo y la infame ley 187.

“Yo siempre busqué métrica, cambios, estructuras muy distintas”, subrayó listando algunos de los aspectos que hicieron que, como líder de Petate Funky, la agrupación destacara dentro de la escena del rap nacional a finales de los 90s. “No es por jactarnos de nada pero luego escuchamos métricas que hoy [en 2020] les asombran mucho y digo… ¡es increíble que nosotros lo hicimos en el 95!”, contrastó evaluando la evolución del género musical en el país.

Petate Funky es considerado uno de los actos más representativos del rap mexicano gracias a sus estilos vanguardistas desarrollados por sus propios integrantes, derivado de la falta de herramientas de difusión de hoy en día como YouTube, según señaló Big Metra. “El hambre por hacer cosas distintas siempre a mí me motivó para hacer un cambio y también darle identidad al rap mexicano”, expresó el entrevistado con orgullo de ser algo hecho en México.

Big Metra es uno de los referentes más importantes de la escena contemporánea del rap mexicano junto a Cartel de Santa, Kinto Sol y Akwid. En vivo ha compartido el escenario leyendas de la música latina como Magneto, Mercurio, Amanda Miguel, Los Socios del Ritmo y Grupo Cañaveral; además de listar colaboraciones con Sin Bandera, Emmanuel, Alexander Acha, N.O.R.E. y el legendario rapero estadounidense Twista.

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